Detienen a Flavio Sosa, uno de los dirigentes de la APPO
Flavio Sosa Villavicencio, su hermano Horacio, Ignacio Garc铆a Maldonado y Marcelino Coache Verano fueron detenidos ayer mientras circulaban en un taxi sobre la avenida Insurgentes en la Ciudad de M茅xico.
Todos son integrantes de la APPO, Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, Flavio Sosa era un de los principales dirigentes.
Se encontraban en la ciudad de M茅xico para negociar con el gobierno de Felipe Calder贸n una soluci贸n al conflicto de Oaxaca, el d铆a de hoy, martes 5, se encontrar铆an con representantes del gobierno de Calder贸n para hablar con gente de la Secretar铆a de Gobernaci贸n, sin embargo el gobierno al parecer no ten铆a muchas ganas de dialogar y simplemente concretaron las 贸rdenes de aprehensi贸n que ya hab铆an sido emitidas por jueces federales y de Oaxaca.
La aprehensi贸n se llev贸 a cabo dos horas despu茅s de que termin贸 una conferencia de prensa de la APPO. Agentes federales vigilaban la zona y esperaron a que activistas y medios de comunicaci贸n se alejaran del lugar, fue entonces cuando comenzaron a seguirlos y los detuvieron… una operaci贸n bien planeada por el secretario de gobernaci贸n Francisco Ram铆rez Acu帽a, un hombre que no gusta de dialogar y que tiene antecedentes de represor. Los detenidos fueron trasladados al penal del Altiplano en Toluca.

De cualquier modo esto ya se ve铆a venir, un movimiento social no puede luchar contra un gobierno mediante la fuerza, porque el gobierno tiene un aparato militar y policiaco superior, ah铆 est谩 la historia: el EZLN, el EPR, los macheteros de Atenco y ahora la APPO, grupos que se revelan y son aplastados o neutralizados por el aparato de poder. Adem谩s cuando estos grupos comienzan a tomar acciones hostiles como retener a elementos polic铆acos, tomar medios de comunicaci贸n y carreteras… pues simplemente le da pretextos al gobierno para que los repriman.
La verdadera lucha se hace con organizaci贸n y no con manifestaciones, grilla y armas. Al menos que las verdaderas armas (ej茅rcito) est茅n del lado del pueblo.
Con informaci贸n e imagen de La Jornada