Para los que votaron por Calderón
Ya han pasado casi seis meses desde que fueron las elecciones para elegir presidente de la república en México. Ha sido uno de los años más agitados en la historia de la polÃtica mexicana y pasarán algunos años antes de que podamos ver las consecuencias reales de lo que sucedió esta segunda mitad de 2006.
Lo que es bien cierto es que se están volviendo realidad los peores escenarios que preveÃan los que no querÃan que ganara Calderón:
- Calderón toma protesta en la cámara de diputados gracias a un operativo de seguridad digno de una dictadura, miles de elementos del ejército, la PFP, policÃas locales y elementos del Estado Mayor Presidencial son necesarios para que se logre introducir a Calderón al salón de sesiones del congreso.
- El secretario de gobernación RamÃrez Acuña, que gusta de reprimir, no pierde su costumbre y rompe el diálogo con la APPO y encarcelan a miles de personas, entre los cuales habÃa muchos oaxaqueños que no tenÃan nada que ver con la APPO, también se captura a dirigentes de la APPO en la Ciudad de México, antes de tener una “reunión” con gobernación.
- Calderón recorta el presupuesto a la educación básica, a la educación superior, a la ciencia, a la tecnologÃa y a la cultura, entre otros sectores.
- Se aumenta el presupuesto para la “seguridad” y el ejército.
- Felipe Calderón comienza a pagar las deudas de los intereses obscuros que lo ayudaron a llegar a la presidencia:
- Niegan la concesión para una nueva cadena de televisión en México, con lo cual se reafirma el duopolio de Televisa y TV Azteca y se impide a un nuevo competidor entrar a los medios masivos.
- Se designa subsecretario de educación pública a un yerno de Elba Esther Gordillo.
- Se quitan a programas y locutores de estaciones de radio públicas donde habÃa claro rechazo al gobierno panista.
En sÃntesis, si el sexenio de Fox fue el sexenio de la mediocridad, el sexenio de Calderón se perfila a ser un sexenio de represión, manipulación y fomento de la ignorancia.
PaÃses primermundistas y en vÃas de desarrollo como India, Brasil, China han comprobado que la educación, la ciencia, la cultura y el apoyo al desarrollo tecnológico son los principales motores para el progreso de un paÃs. Aquà se está haciendo lo contrario, el progreso de México no va a llegar con más policÃas y menos universidades sino todo lo contrario… pero desgraciadamente ese es el presidente por el que muchos votaron y el que terminaron por imponer.