Felipe Calderón contra los niños de México
Asà es, Felipe Calderón pretendió que podÃa combatir a los narcotraficantes mexicanos usando al ejército, pero el resultado ha sido un gran fiasco. Han sido asesinados decenas de militares, mandos policÃacos y civiles. Se han detenido a algunos lidercillos, pero la droga sigue fluyendo y no se ve una estrategia clara. De hecho las ejecuciones y la violencia han aumentado de forma alarmante. Además está el problema de que los militares han asesinado y violado a gente inocente en esta supuesta lucha contra el narco.
Como Felipe Calderón se ve incapaz de combatir al narco, ahora se va contra los niños de México, pretende aplicar pruebas toxicológicas en las instutuciones de educación básica:
El presidente mexicano, Felipe Calderón, ha propupesto que se realicen pruebas para controlar el consumo de drogas en las escuelas de México. La drogodependencia entre los niños y jóvenes, ha dicho Calderón, ha crecido hasta tal punto que se ha convertido en una verdadera amenaza para el paÃs, por lo que ha incluÃdo la medida como parte de su última estrategia de seguridad Limpiemos México.
Entonces como el Sr. Calderón no puede terminar con el narcotráfico, ahora se va contra los niños. Claro, es más fácil ir a las escuelas a intimidar a los niños que pelear con sicarios armados con AK-47 y lanzagranadas.
“Una prueba de este tipo, si bien puede tener un elemento de carácter disuasivo, o intimidante, en la práctica también puede convertirse en un mecanismo de discriminación”. Dijo Luis Lamas Puccio, consultor de Naciones Unidas en Perú.
Yo me pregunto ¿realmente hay una estrategia para combatir al narcotráfico? Creo que para combatir al narco hay que ir primero con los que les lavan el dinero, que casi siempre son los mismos polÃticos, los lÃderes católicos, algunos banqueros y empresarios. También hay que ir con todos los que les permiten pasar las drogas en las aduanas, los que los protegen, que a veces son el mismo ejército y las policÃas locales. Pero intimidar a los niños es algo muy ridÃculo.