Por jugar
Todo comenzó como un juego y terminó en el hospital.
Un padre se encontraba jugando a inflar a su hijo de cinco años con un tubo de la bomba para los neumáticos, y como era de pensarse, el niño fue hospitalizado por sufrir distensiones debido a la acción del aire en la cavidad intestinal.
A quien se le ocurre hacer este tipo de cosas, este juego pudo haber sido mortal para el pequeño.
El hombre no será acusado de nada ya que la policÃa mencionó que para el acto de estupidez no existe ninguna ley.
Fuente: 20 Minutos
28 de May, 2008 - 9:33 pm
Que idiota!!!!!…jejejeje