En nuestra sociedad vemos muchas personas que llevan dietas muy rigurosas con el fin de bajar de peso o simplemente mantenerse en su peso ideal, y muchas veces no logran su propósito, pero por otro lado también vemos gente que come y come de todo y no suben de peso.
Se llevó a cabo un experimento con la ayuda de 10 voluntarios todos ellos delgados, durante 4 semanas consumieron grandes cantidades de pizza, papas, helados, chocolates y alimentos con alto contenido en grasas, se les prohibió que hicieran cualquier tipo de ejercicio; los voluntarios tenÃan que duplicar la cantidad de colorÃas diarias que consumÃan usualmente.
Este experimento estuvo bajo la supervisión del doctor Rudy Leibel, especialista de la Universidad de Columbia en Nueva York.
El doctor mencionó que todos tenemos un peso natural biológicamente determinado y que nuestro cuerpo lleva a cabo todo tipo de esfuerzos para mantenerse en ese peso, sin importar que seamos gordos o delgados.
El organismo constantemente tiende a tratar de que regresemos al peso corporal normal que nos corresponde.
Hay dos factores que influyen en nuestro peso, el cientÃfico mencionó:
50% se debe a nuestros genes y el otro 50% probablemente se debe al medio ambiente.
En el experimento, para algunos voluntarios resultó ser más fácil que para otros, sólo dos personas no se enfermaron, otras dos no pudieron consumir la cuota de calorÃas que les fue asignada y las demás tuvieron vómitos en esas semanas.
Pasadas las 4 semanas, los voluntarios habÃan subido entre 3.5 y 5.5 kilos, las dos personas que no pudieron consumir todas esas calorÃa, una de ellas aumentó medio kilo y el otro tuvo una disminución ligera en su grasa corporal a pesar de haber aumentado 5.7 kilos.
Los resultados de este experimento, demostraron las distintas formas en que el cuerpo humano puede comportarse cuando se le enfrenta con un exceso de calorÃas.
Existe un gen que está asociado con la obesidad, este gen se llama gen FTO, muchos estudios han revelado que los adultos que tienen una variante de este gen pesan en promedio más que los que no la tienen.
Pero la gente que no tiene esta variante encuentra más sencillo resistirse a la comida.
Los estudios han demostrado que esta tendencia de aumentar músculo y no grasa cuando comemos en exceso está genéticamente determinada.
Después de que el experimento finalizó, los voluntarios regresaron a su peso normal sin ninguna dificultad y sin llevar a cabo dietas.
Algunos metabolismos son más perezosos que otros, pero es muy importante alimentarnos sanamente y practicar deporte, esto ya no es tanto por estética sino por salud.
Este experimento me recordó al documental de “super size meâ€, dónde una chavo delgado se sometió a consumir durante 30 dÃas comida de Mc Donald´s y al final su estado de salud se vio afectado y obtuvo un gran sobrepeso.
Fuente: Bbc