
La crítica ha sido dura con Mel; y es que su última creación: Apocalypto, no sólo ha sido polémica sino que ha despertado molestia en países Centro-americanos.
El director de la Pasión de Cristo asistió a la premier en México diciendo que “Los que critican la película deberían de hacer su tarea; yo sí la hice”. Y es que su película ha sido rudamente reprendida ya que retrata a la civilización maya como una raza sanguinaria y bárbara, haciendo a un lado todos los avances culturales y tecnológicos a los que esta civilización llegó.
Jorge Miguel Cocom Pech, escritor maya, dijo estar terriblemente desilusionado por el trasfondo de la película; además, dijo, la pronunciación del maya es difícil de entender, está mal, las traducciones son literales, más no literarias; dijo que era una lástima que el director se quedara en un nivel tan superficial.
Cabe aclarar que la civilización maya, en esencia, no es precisamente distinguida por los sacrificios humanos, ya que éstos se realizaban sólo por una influencia chichimeca y en una medida tan escasa que no podría caracterizarse por ello; sin embargo los personajes de Apocalypto son de una naturaleza sadista, la sangre (al igual que en La Pasión de Cristo) y los sacrificios toman un papel tan primordial en el desarrollo de la película, que la escena en que arriban los europeos, serenos y pacíficos, ja, parece más bien una salvación para estos salvajes indios come-corazones.