Con el fin de confirmar la presencia de agua en la luna, el día de hoy la sonda LCROSS (Lunar Crater Observing and Satellite) de la NASA y su cohete Centauro realizaron un doble impacto en el fondo del cráter Cabeus en el polo sur de la luna.
El primer impacto lo produjo el cohete vacío de más de dos toneladas y le siguió a los pocos minutos la sonda LCROSS la cuál cruzó la estela y recogió información antes de estrellarse.
Los científicos de la NASA mencionaron que si efectivamente existe agua en el fondo del cráter esta fue lanzada al espacio por el doble impacto aumentando la temperatura y quedando expuesta a la radiación solar y sus moléculas debieron separarse en sus respectivos átomos de hidrógeno y oxígeno (H20).
Estos impactos realizados no fueron observados solamente por los científicos de la misión, también fueron el foco de atención de telescopios en todo el mundo.
Jennifer Heldmann, del Laboratorio Ames de Investigación de la NASA en California, mencionó:
Estas observaciones múltiples complementarán los datos de LCROSS y ayudarán a determinar si existe o no agua en forma de hielo en el cráter.
Hace más de 40 años astronautas de las misiones Apolo trajeron a la tierra piedras lunares y constataron la existencia de agua, pero según estudios los astronautas colocaron esas piedras en cajas que tenían filtraciones y esto hizo creer que el aire terrestre había contaminado los contenedores descartando la idea de que pudiera haber agua en el satélite.
En las últimas pruebas y experimentos científicos indicaron que esa suposición era totalmente errónea.
Larry Taylor, de la Universidad de Tennessee, mencionó:
Nos engañamos. Como había filtraciones en los contenedores supusimos que el agua provenía del aire terrestre.
Gracias a unos instrumentos de la NASA que fueron montados en el satélite indio Chandrayyan-1 para analizar la luz que refleja la superficie lunar y determinar sus materiales se detectó longitudes de onda que revelarían un enlace químico entre dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno para formar moléculas de agua.
En el estudio se menciona que existen dos tipos de agua, la exógena que proviene de objetos externos como meteoritos o cometas que han impactado en la superficie y la endógena que procede de su interior.
El equipo de científicos señala que probablemente el agua en la Luna tenga un origen exógeno. El agua lunar pudo evaporarse hace mucho tiempo debido a la escasa fuerza gravitatoria y la intensa radiación solar.
Afortunadamente, en los polos lunares los fondos de los cráteres nunca han sido tocados por la luz solar y con temperaturas inferiores a los 200 grados centígrados bajo cero.
Los científicos mencionaron que es casi imposible establecer la diferencia entre el agua de la luna y el agua terrestre, debido a que los isótopos de oxígeno en la luna son iguales a los de la tierra.
Fuente: El Universal