W Radio es una estación de radio que pertenece a Televisa. No es una estación que me agrade mucho. Sin embargo tenían algo rescatable, Hoy por hoy, un programa de noticias y entrevistas, conducido por Carmen Aristegui y que se transmitía por la mañana hasta el día de ayer, viernes 4 de enero del 2008.
Todo esto es consecuencia de que uno de los cuñados de Felipe Calderón, Juan Ignacio Zavala, fue nombrado representante de los intereses del consorcio multimedios hispano Prisa. Grupo Prisa es propietario en un 50% de Televisa Radio. Según algunos periodistas, Zavala presionó para que Aristegui dejara la estación.
Al respecto, ella dio una entrevista al periódico reforma, les pongo un extracto:
“A principios de diciembre de 2007 se me notificó el deseo por parte de la empresa de no renovar el contrato, pero se abrió la posibilidad de continuar. La empresa me notificó que buscaría cambiar las condiciones contractuales en algunas de sus partes, incorporar algunos cambios en el modelo de dirección editorial, para lo cual se me presentó un documento de observaciones y preocupaciones sobre el manejo en esta materia, la conducción, lo que finalmente acaba siendo la dirección de este espacio informativo. Lo discutimos y quedamos en espera de las propuestas concretas, eso al final de cuentas no aconteció”.
Aristegui dijo que recibió la noticia de manera sorpresiva.
En un comunicado la empresa afirmó lo siguiente:
La decisión se enmarca dentro de un proceso de renovación, actualización y expansión en el que está inmersa la W, que se refleja también en otros cambios en la parrilla, que hemos realizado en los últimos meses.
Lamentablemente tras un año de conversaciones no hubo posibilidad de un acuerdo entre ambas partes para incorporar a Carmen Aristegui a este modelo en México, basado en el trabajo en equipo y el derecho a la información plural y que obtiene liderazgo de audiencia en todos los países.
Desgraciadamente en México los medios de comunicación están controlados por los buitres de la información, tanto radio como TV están en poder de mafiosos de la peor categoría, que monopolizan la información y manipulan a su antojo las noticias que pueden o no pueden darse. Si un periodista no se pone en la línea editorial de una estación de radio o de un programa televisivo simplemente lo desechan. Aunque muchos prefieren volverse patiños de los dueños de estos tugurios informativos, deshaciéndose de su lado crítico y la forma ácida de hacer periodismo que alguna vez los caracterizó, como Ciro Gómez Leyva o Víctor Trujillo, que han terminado en convertirse en caricaturas de lo que alguna vez fueron. Pero bueno, tienen que llevar comida a sus casas y conservar su nivel de vida.
Creo que esta acción es una forma de coartar la libertad de expresión, una medida autoritaria y terrible contra una comunicadora íntegra e imparcial como lo es Carmen Aristegui.
Esperemos que otra estación de radio le de un espacio a Aristegui donde continúe con su proyecto radiofónico.
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