Casi siempre el ser humano busca integrarse en un grupo; eso le brinda seguridad, compañÃa, e identidad. Desde que tengo memoria siempre han existido estos grupos. Los jóvenes encuentran un refugio en una moda, un tipo de música, en general un estilo de vida.
Los que recuerdo de cuando yo era chico son los punketos, los rockeros urbanos y los darkys. Después ya en mi adolescencia surgieron los skates, los rockeros de cabello largo, los metaleros que creen que su música es lo único que vale la pena del mundo, los grungeros, los ravers, los indie, los electrorockers y ahora los emos. También están los gamers, los geeks que se reunÃan a intercambiar software y música, o los que gustan del cómic, el manga y el cosplay.
Esas tendencias en la música, forma de vestir, de actuar, de consumir, en algunas ocasiones son espontáneas, pero otras veces son impuestos por un sistema de consumo. No me voy a poner juzgar a cada uno de esos grupos o tribus, tal vez eso es motivo para varios post. Pero de unos sà voy a hablar, de los emos, la tribu urbana de moda.
Los emos, jóvenes de clase media baja hacia arriba adoptan una forma de vestirse muy peculiar. Con pantalones ajustados y entubados a manera de Cantinflas, cabello esponjado con media botella de fijador (recordemos que el flequito debe tapar un ojo o parte de un ojo), ojos delineados, saco a veces, tenis de estrellita o algo parecido. Los emos tienen una reminiscencia de darkys. Los hombres tratan de parecer mujeres y las mujeres tratan de parecer hombres, la androginia en su modo más ridÃculo.

Recientemente, esta tribu urbana se ha visto acosada por grupos anteriores que consideran que los emos se han apropiado de sus espacios. No deja esto de ser algo anecdótico y ridÃculo, pero antropológicamente es interesante el ver cómo estos grupejos se picotean entre sÃ.
Hace unos dÃas, en Querétaro, México, un grupo de emos fue golpeado, un llamado movimiento anti-emo se organizó en internet para ir ese dÃa y acabar con los emos:
En respuesta, hace poco se reunieron emos afuera del metro Insurgentes, esto para enfrentar las agresiones e intolerancia que han sufrido…. pobrecitos.
La presencia de más de 200 jóvenes en la Glorieta de Insurgentes, donde ayer se tenÃa programado un encuentro entre los adolescentes de esta ideologÃa, hizo que el lugar por algunas horas se convirtiera en territorio emo.
Y asà ocurrió la venganza de los emos:
La reunión de los jóvenes, que habÃan sido amenazados mediante mensajes electrónicos y páginas de Internet, estalló cuando llegaron a la glorieta seis punks, a quienes se intentó sacar de inmediato del lugar, pues los emos aseguraron que los amagos provenÃan de ese grupo. Los emos corrieron hacia ellos y empezaron a golpearlos, pero la intervención de la policÃa evitó que siguiera la agresión.
Es de risa esta situación tan ridÃcula, son como adolescentes con mucho tiempo como para jugar a las guerritas entre ellos. Pero lo que más me gusta es el final de esto:
Al lugar llegó un grupo de hare krishnas para hacer una invitación a conocer su ideologÃa. La música interpretada durante su presentación, que realizan todos los sábados, sirvió para calmar los ánimos.
Hare Krishnas?… Asà que un conflicto entre emos y punketos terminó siendo arreglado por la legendaria secta de los pasones de LSD y orgÃas masivas.
Lo bueno de estos grupos es que sólo unos años permanecen en apogeo, después se van debilitando y terminan por extinguirse, aunque claro, siempre habrá los treintones y cuarentones que no son capaces de enfrentar la realidad y se siguen vistiendo como cuando eran adolescentes.
Info: La Jornada